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Ubicación
Lanzarote es la isla
más septentrional del archipiélago
Canario; está a 130 Km de las costas
del sur de Marruecos, por lo que pertenece
al continente africano.
Paisaje:
La variedad y la intensa
belleza de los paisajes de la isla suelen
impactar al visitante. En sus 800 km2 alternan
montañas, campos de lava procedentes
de la última erupción volcánica
(1730-36), colinas suaves cubiertas de flores
en primavera y planicies amplias.
Los 300 cráteres
volcánicos de la isla le confieren
una fuerza extraña y casi irreal. Los
cráteres y montañas de cenizas
cambian de color con la luz del día:
pasan del ocre fuerte, a un verde ligero para
sobrevenir unos tonos rojizos por la tarde.
Pequeños pueblos blancos destacan sobre
este telón de fondo, con sus palmeras
y sus campos de viñas tan peculiares.
En las tierras volcánicas
más fértiles se sigue cultivando
con métodos ancestrales -a veces con
burros- la viña, el maíz, la
cebolla y la batata.
Playas:
A lo largo de una costa
escarpada, se dibujan pequeñas calas
y playas de arena blanca o negra en cuyas
aguas turquesas y transparentes se puede bañar
y bucear todo el año. Algunas zonas
son codiciadas especialmente por los amantes
del windsurf. Para poder disfrutar de la belleza
del mar en toda su tranquilidad, a veces es
necesario caminar para encontrar estos lugares
soñados.
Deportes:
La isla de Lanzarote es
un verdadero paraíso para los deportes
acuáticos, ofrece unas posibilidades
fantásticas para la práctica
del surf, windsurf, pesca y buceo. Los ciclistas,
también disfrutan de una orografía
relativamente plana, de unas carreteras poca
transitadas y de unos paisajes muy variados.
Numerosas sendas y rutas esperan al senderista
para hacerle descubrir los tesoros de Lanzarote.
Curiosidades turísticas
Muchos de los lugares dignos
de interés de Lanzarote son de origen
volcánico: las Montañas de Fuego
del Parque Nacional de Timanfaya, el tubo
volcánico de las Cuevas de los Verdes,
el agua verde de la laguna de El Golfo, son
ejemplos de lugares donde se puede percibir
tanto la fuerza destructora de los volcanes
como su poder creador.
César Manrique, artista
y arquitecto local que promovió una
integración exitosa del hombre y de
la naturaleza, concibió uno de los
sitios turísticos más impresionantes
de la isla, como por ejemplo los Jameos del
Agua, un tubo volcánico transformado
en jardín,; o el Mirador del Rió,
una plataforma rocosa que ofrece unas vistas
panorámicas sobre la isla de la Graciosa.
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